Rodeados de estándares.
Si alguien se acerca al mundo de la informática y la electrónica desde fuera, podría pensar que tal amalgama de datos, conocimientos y sistemas no puede desembocar más que en horas y horas de procesas que garanticen la compatibilidad y de pruebas que la validen. Nada más lejos de la realidad. A pesar de que en nuestro gremio la información y la tecnología ofrecen múltiples caminos de desarrollo para los mismos fines, contamos con un aliado inestimable a nuestro lado. Este no es otro que los "Estándares", una serie de directivas proporcionadas por multitud de organismos normalizadores a lo largo y ancho de nuestro mundo, que plantean las normas básicas de compatibilidad que debe tener desde un software de gestión, hasta los circuitos integrados del control remoto de un coche de juguete.
Hoy nos vamos a parar en alguno de esos estándares que han servido para que sistemas operativos basados en UNIX; como Linux; continúen expandíendose por la comunidad tecnológica sin excesivas trabas, a pesar de sus muchas y variadas implementaciones.
El POSIX viene de la mano de IEEE y desde 1986 se centra en aglutinar diferentes variantes de UNIX para desarrollar las líneas de todo software que busque una cierta compatibilidad en estos entornos.
En la misma línea se mueve hoy en día Open Group cuya labor; también orientada a la estandarización; colabora en la difusión de sus normas a través de gobiernos y empresas.
Estos son dos de los ejemplos con los que contamos los futuros ingenieros para diseñar nuestras herramientas y permitir que se distribuyan sin excesivos problemas de compatibilidad.
Hoy hemos hablado de software, pero dedicaremos también otra reseña en breve a los procesadroes o a los sistemas electrónicos en general. Hasta entonces feliz fin de semana de carnaval
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